Cepillarse los dientes tres veces al día durante dos minutos, usar hilo dental y enjuagarse con colutorio son acciones fundamentales para mantener una sonrisa sana. Sin embargo, no es suficiente. Los expertos aconsejan, además, someternos a una limpieza dental una o dos veces al año.

Es un tratamiento simple, rápido e indoloro con resultados inmediatos. Estos son los beneficios de una limpieza bucal:

Elimina placa bacteriana. La placa bacteriana es una capa invisible que se genera en nuestra boca y se adhiere a los dientes. Se produce por la acumulación de restos de alimentos.

Elimina sarro acumulado. La acumulación de placa bacteriana se acaba endureciendo en forma de sarro y puede llegar a inflamar e irritar las encías, además de ser totalmente antiestético.

Previene caries. La caries dental es la destrucción de los tejidos de los dientes causada por la presencia de ácidos generados, también, por las bacterias de la placa depositada en las superficies dentales.

Refuerza el esmalte y la protección de los dientes. Una limpieza bucal profesional periódica te mantiene alejado de estas enfermedades, por lo que, a su vez, contribuye a reforzar el esmalte.